Hablar de deporte no es solo hablar del aspecto estético que este nos puede brindar, que aunque tiene un valor importante para la percepción de nosotros mismos (autoestima), no es el único ámbito, ni el más importante.

Es por medio de la práctica continuada de un deporte que podemos alcanzar nuestro máximo potencial físico y un estado óptimo de salud, permitiendo así que podamos afrontar con mayor facilidad y con la energía necesaria, todas nuestras actividades diarias. Y para que nuestra práctica deportiva no se convierta en un foco más de malestar o lesiones, hemos de tener en cuenta las buenas prácticas, es decir, el uso de las técnicas adecuadas que minimizan el riesgo de sufrir una lesión y que sólo un profesional en la materia nos puede brindar.

Deporte + seguridad = salud.